Nocturna por la sierra de La Pila. Cerro del Socorro. (una breve reseña).

Jueves, 3 de Octubre de 2019.


Empezamos Octubre con una ruta diferente, en verano es bastante habitual hacer alguna ruta nocturna, pero este año se nos ha ido el santo al cielo y nos hemos puesto en otoño sin hacer los deberes. El caso es que, como el tiempo está casi veraniego, aprovechamos una tarde noche entre semana para dar un paseo por la sierra de la Pila, aquí al lado de casa, con final feliz junto al monumento al Sagrado Corazón.

El único inconveniente es que la fotografía nocturna no es nuestro fuerte, así que la cosa va a ir rápida, empezamos la ruta junto al museo paleontológico, para subir por las sendas hacia la sierra de La Pila, cogemos la senda que va bordeando la línea de pinos en dirección contraria al monumento al Sagrado Corazón, para subir al vértice de La Pila por el vallejo Capón. En un alarde de orientación nocturna sin precedentes, buscamos y encontramos el Vértice geodésico, desde allí, por la pista que recorre la cima de esta sierra volvemos en línea recta hasta el monumento, donde tomaremos un tentempié, y bajaremos de vuelta a casa en un momento. 


Cuando empezamos a bajar, desde el Cerro del Socorro, tenemos esta vista de la ciudad.

Empezamos a caminar después de la puesta de sol, con la luna allí arriba, y el cielo con esos colores del ocaso.

Jugamos un poco con la luz.

Y enseguida se nos echa la noche encima.

Como en tantos sitios, en la sierra de la Pila, encontramos corrales de ganado abandonados, en este caso aprovechando una pequeña covacha.

Con los restos de las fogatas en el techo de la cueva.

Estamos muy cerca del Vallejo Capón, por el que subiremos a la parte alta de la sierra de la pila, allí abajo tenemos La Melgosa a la izquierda y el polígono industrial a la derecha. En el horizonte, apenas un pequeño resplandor de la puesta de sol.

Subimos a lo mas alto, y nos proponemos buscar el vértice geodésico de La Pila, vamos bien de hora, y en un momento, contra todo pronóstico damos con el. En esta zona ya alejada de las luces de la ciudad, tenemos un cielo limpio que nos permite echar una ojeada a las estrellas, hace una noche estupenda y de fondo, bastante lejana, escuchamos la berrea de los ciervos. Caminar por la noche tiene algo especial, se agudizan los sentidos, y todo cobra una dimensión nueva.


El vértice geodésico de la sierra de La Pila, con 1265 metros de altitud, sobre pedestal de hormigón.

En este punto ponemos rumbo de vuelta a Cuenca, cogemos el camino que recorre la cresta de esta sierra, y llaneando llegamos al Cerro del Socorro, por en medio vemos estrellas, la luna en cuarto creciente, y escuchamos los sonidos de la noche.

Nos recreamos con la luna en todo lo alto.

Y en un momento, llegamos al Sagrado Corazón.

Llegados a este punto, lo que procede es hacer un alto en el camino, recrearnos con las vistas nocturnas de la ciudad de Cuenca y cenar un poco.


Un poco de Jamón, un poco de queso y un trago de vino, combinación perfecta.

Ya hemos dicho que no somos grandes fotógrafos, así que no tenemos más que un par de imágenes que merezcan la pena.


Empezamos la bajada con el barrio de Tiradores en primer plano,  y con esta imagen terminamos la ruta de hoy.

No es raro encontrar gente en el Cerro del Socorro, las vistas desde aquí son muy buenas en cualquier momento del día, pero hoy, estamos nosotros solos, bajo la atenta mirada de unos ojos esquivos que esperaban pacientemente a que nos retirásemos, para rebuscar alguna migaja. No sabemos de que animal se trataba, pero por aquí no es raro encontrar Corzos,  algún Zorro, o simplemente un gato de ciudad. Después de la cena, rondando la media noche, bajamos de nuevo a Cuenca por la empinada pendiente, que nos deja en el barrio de Tiradores, y a casa. Una ruta diferente, muy recomendable.


Hasta pronto!!!






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