Ruta del Vértigo, aprovechando que refrescó.

Domingo, 28 de Julio de 2019.


Llegamos al final del mes de Julio, después de la ruta del Poste, hoy toca relax y vamos a hacer una ruta típica de nuestros veranos. En verano nos gusta ir a la zona del cañón del Júcar, podemos ir por lo alto o por lo bajo. Este año lo hemos hecho en las dos versiones, pero hoy os contamos la ruta más aérea.

En el siguiente enlace podemos recordar la ruta del año pasado en versión canal túneles, Por el canal y los túneles en Villalba. Esta vez subimos desde el depósito de descarga del canal a la parte alta de los cortados del cañón del Júcar, y volveremos sobre los muros del canal para terminar la ruta de hoy. 

El caso es que la mañana está fresca, a pesar de las olas de calor que tenemos, y aprovechamos las primeras horas de la mañana para caminar, y las últimas para los tercios, no parece mal plan.

Con el vehículo estacionado junto al depósito, empezamos la caminata de hoy, un paseo con buenas vistas.



En estas tierras, siempre es bueno tomar precauciones al asomarnos al vacío.

Empezamos junto al depósito, con sus aguas en calma, la mañana está propicia para caminar..

Luego volveremos por el muro del canal, ahora avanzamos paralelos a este, pero ganando altura en el monte.

Abajo, en el cañón, los primeros rayos del sol veraniego, se reflejan en los paredones del estrecho, en el paraje del Tranco.

Vamos ganando altura y tenemos una buena vista de los pinares del cañón del Júcar, con Garcielligeros y sus Tilos que hemos visto en varias ocasiones, también una buena ruta para el Verano.


Enseguida nos ponemos sobre los grandes cortados de la margen derecha del Júcar, reino del Buitre y el Alimoche.

Allí al fondo dejamos el depósito, y más allá el campichuelo.

Y delante de nosotros, el vuelo del Alimoche. 

Seguimos hacia adelante y escudriñamos los pasos que vamos encontrando

Pequeñas repisas.

Junto a los abismos.

Y alguna que otra foto.

Estas repisas son muy propicias para los nidos o simplemente, buenos posaderos al sol.

Aquí tenemos un buen grupo al sol, hace unos meses.
Y a uno de ellos en pleno vuelo de reconocimiento.




Ahora, tenemos que subir a la parte alta de estas rocas para seguir camino.

Y nos ponemos justo encima del Canal.

Caminamos hacia la finca de La Losilla, aunque antes de llegar allí, bajaremos en busca del canal. Desde allí ya todo serán buenas vistas desde sus muros, poco más hay que comentar, únicamente disfrutar con las imágenes.


En estos montes encontramos viejos muros de piedra, estamos en un cerro que en el mapa viene nombrado como Las Cercas.


Bajamos de nivel, y continuando por esta cornisa hacia abajo, llegaremos al canal.

Hacia arriba el rincón de los Lazos y al fondo la finca de La Losilla.




Enlazamos con el canal, vamos de vuelta hacia el depósito.

Hace un rato, caminábamos por allí arriba.


El acierto en dejar este arco rocoso, nos ofrece una buena foto.


Llegamos al punto en que el canal pasa literalmente bajo la roca.

Una gran mole colgada sobre el canal.



Abajo el cañón del Júcar, con los baños pasado el estrecho.

Hay que pasar varios túneles.

Que nos ofrecen contraluces.


Y reflejos.

Echamos un vistazo al cañón.

Estamos de nuevo sobre el paraje del Tranco.

Y con sus rocas nos despedimos hoy. 


Al final otra buena mañana en el monte, hoy por parajes de altura y buenas vistas para ir pasando el verano lo mejor posible. Terminamos con los tercios pertinentes y preparando nuevas rutas para Septiembre. Ahora viene el parón de Agosto, pero se pasa enseguida.


Hasta pronto!!!





Subida al Poste, en La Frontera, la bajada.... ya tal.

Domingo, 14 de Julio de 2019.


Este verano está siendo muy cálido y extremadamente seco, pero de vez en cuando refresca un poco y hoy hemos tenido la suerte de disfrutar de una bajada térmica, después de una semana de órdago.

La verdad es que lo vamos a agradecer, hoy nos metemos en un berenjenal de los nuestros, y si el calor afloja, todo va mejor.

Como suele ser habitual en verano, no preparamos mucho las rutas, vamos haciendo algo ligero sobre la marcha para ir pasando las canículas lo mejor que podemos. Y hoy ha surgido la posibilidad de subir al Poste, en La Frontera, esta zona no es habitual para nosotros y nos ha hecho gracia la ruta, trazada en el mapa no pinta mal, aunque hay líneas de nivel que auguran grandes esfuerzos, y algún que otro imposible.

El Poste, ha resultado ser un alto con una cresta muy estética, aunque poblada de pinos, sus cuchillos nos han cautivado. Con 1430 metros de altitud, es un buen mirador al campichuelo, a la puerta de la Alcarria y parte de la Serranía, cuando los pinos nos dejan atisbar.

Hoy, como cada día que pisamos terrenos nuevos, ha sido una constante sorpresa. Dicho esto tenemos que hacer alguna advertencia.

  • No hacer en casa bajo ningún concepto
  • Manténgase fuera del alcance de personas no acostumbradas a ver truncadas sus espectativas
  • No dejar al alcance de los niños
  • Consultar con personas cabales antes de emprender estos retos
  • Tomar unos tercios al terminar, todo se ve mucho mejor, ¡donde va a parar!

Que nadie se asuste, que nos vamos a explicar. La ruta de hoy nos ha parecido espectacular, terrenos nuevos y paisajes diferentes, que no hacen mas que confirmar la gran riqueza de nuestra serranía. Llegamos a La Frontera y cogemos unos caminos que nos acercan a la montaña que viene desde el Campichuelo hacia Cañamares, destaca el alto Poste, aquí se celebra una carrera por montaña, y prácticamente nosotros vamos a hacer un recorrido muy similar al de la carrera, aunque en sentido inverso, cosa que al final tiene su importancia.

El primer hallazgo de la mañana, cuando cogemos los caminos,  es la gran dehesa de Robles con la que nos topamos. Robles sobradamente centenarios, no acertamos a saber que nos sorprende mas, si su edad o la cantidad de ejemplares que nos encontramos, otra de esas joyas que no tenemos valoradas suficientemente, algo espectacular.

Dejamos el vehículo en la Dehesa, y empezamos a caminar por un viejo carril, en busca de la senda del Poste, una vieja senda que nos va adentrando en el barranco que nos sube al Collado Moreno, hasta aquí todo bien, Robles centenarios, sendas ancestrales, y una subida constante aunque llevadera. Desde el Collado Moreno acometemos la subida al Poste campo a través, y llegamos a la cresta y vértice geodésico, donde paramos a almorzar, la ruta va bien, pero ahora hay que buscar la bajada.

Y es a partir de este momento, cuando empiezan nuestros quebrantos. Lo iremos viendo poco a poco.



Pero lo primero es antes, y estos Robles nos han dejado boquiabiertos.

Hemos estacionado y vamos a empezar la caminata por este viejo carril en busca del camino del Poste.

Algunos de estos robles acusan ya el paso de los años y presentan parte de sus copas con notable deterioro.

La mayor parte de ellos conserva todo su vigor de antaño.

Solamente este paseo ya merece la pena, podríamos estar horas deambulando entre estos gigantes.

Impresionante.

Pero tenemos que seguir nuestro camino, vamos a enlazar con la senda.

Y como la senda va ganando altura, alcanzamos a ver el estrecho de Priego, con el cerro de La Degollá y el mirador del Rodenal presidiendo sus flancos.

Enseguida nos vamos adentrando en el paisaje que va a dominar el recorrido de esta mañana, monte bajo y piedra suelta, esa jodida piedra suelta.

De momento avanzamos por la vieja senda que nos sube al Poste, y nos deja unas imágenes del barranco, sencillamente preciosas.

Terrenos áridos y rocosos, cubiertos por vegetación altamente resistente a este medio.


La senda, avanza barranco arriba, con sus muros reforzados, a base de roca apilada, grandes obras serranas en aquellos tiempos.

Si miramos atrás, vemos parte del Campichuelo, los campos están en tiempo de recolección.

Y mirando hacia arriba, los chicos transitan por los caminos históricos de la serranía. ¡Que gran red de comunicaciones! ni el 5G.......

Ya se deja ver el pueblo de La Frontera tras esta cresta rocosa.

Y a pesar de lo seco del tiempo que tenemos, encontramos alguna zona fresca y húmeda aguantando los verdores, muy cerca del collado Moreno.
Desde el Collado Moreno, un poco de campo a través y nos ponemos en la cresta que nos deja en el vértice del Poste. Allí parada y almuerzo, y a plantear la bajada, que se presenta incierta. No sabemos lo que nos vamos a encontrar, aunque me lo barrunto. Tenemos trazada la bajada por el barranco de la Cañada del Royo, y presenta sobre el mapa unos desniveles que habrá que explorar.


De momento caminamos por la cresta del Poste.Cubierta de pinos.

Aquí abajo vemos por donde hemos ido subiendo.

Y de repente nos encontramos con la mesa adecuada para nuestro almuerzo. Y a la sombra, en estas altitudes corre una brisa muy agradable.

La cresta sigue, veremos hacia donde nos conduce.

De momento, allí abajo queda La Frontera.

Y más allá, entre la bruma de esta mañana de verano, la zona de la Alcarria Conquense.

Seguimos caminando y la cresta se pone interesante.

Se pone puntiaguda.

Emergen grandes bloques rocosos en forma de cuchillos, con el estrecho de Priego allí al fondo.

En fin, que la naturaleza es caprichosa.

Estrecho de Priego al fondo, buena referencia en todo momento en esta ruta. Realmente la primera idea era bajar por esta cresta intermedia que vemos delante del estrecho, pero por medio queda el barranco del Royo, bajaremos al fondo, y una vez allí decidimos descender por el si es que es posible.

De momento seguimos caminando por la cresta, nos está sorprendiendo muy gratamente, pero tenemos que hacer un pequeño inciso, y es que hoy es una mañana especial, nuestro aprendiz de montañero, (si lee esto me "espeña" por algún barranco), viene de coronar el techo de los Pirineos, el 6 de Julio hizo realidad uno de sus sueños, haciendo cumbre en el mítico Aneto, las imágenes dan buena cuenta de su estado de ánimo.



Esta, un poco más Olcade, como dice el.


Y esta otra, felicidad en estado puro. Por cierto, los cables no sujetan la cruz.......... jijijiji.




Intentamos bajarlo de la nube sin éxito.

Y continuamos sorteando bloques de roca. 

Siempre con buen acceso por un lado o por otro.

No imaginábamos que encontraríamos esta maravilla en esta sierra.

Estamos llegando a la zona en que la cresta se desploma, hacia el barranco por el que pretendemos bajar.

Vamos hacia abajo, a ver que nos encontramos.

De momento, nos situamos en el final de la cresta, que continúa en la otra parte del barranco, con similar configuración. Bajaremos al fondo.

Aquí empezamos a sufrir el elemento más molesto de la mañana, la piedra suelta, que en este terreno, es la más resbaladiza jamás vista.


Junto a este pino de curioso porte, llegamos al fondo del barranco.

Parece amable, y conserva el frescor que le aporta la escasa agua que corre, antes de ser engullida por la maldita roca.

Hacia la otra parte del barranco continúa la cresta rocosa.

Nosotros vamos descendiendo el barranco, por el calizo fondo, de momento la cosa va bien.


Bajamos los pequeños saltos sin novedad.

Un típico barranco de aguas ocasionales.

Y de repente..... nos asomamos a los abismos, aquí comienza una sucesión de saltos, con desniveles insalvables sin equipamiento de escalada. Tenemos que buscar una salida digna, por la parte izquierda de la imagen.

Por la parte derecha, tenemos una pared que nos condiciona la marcha, habría que volver atrás y subir la cresta que vimos antes, con lo que nos alargaría demasiado la ruta, y sin garantías de éxito.

Subiremos por esta otra roca, y bajaremos por la parte de la derecha, a ver si encontramos el paso. todo esto se ha convertido en un verdadero arrastraculos.

Estamos sobre suelos muy degradados, con una gran pendiente que en las fotos no se aprecia en toda su dimensión, y nos vamos asomando a distintos puntos para buscar pasos, no podemos bajar y nos toca remontar de nuevo, caminamos transversalmente a la pendiente, por pasos de animales y grandes pedreras por las que hay que extremar la precaución, un resbalón y nos vamos al garete.



Atravesamos varias zonas como esta. Llegamos a otra un poco más adelante,  en la que el paso de los animales era tan estrecho y sobre tierra suelta, que nos hizo dar otro rodeo, con la consiguiente subida y bajada, hasta que por fin encontramos una zona más segura.

Finalmente encontramos esta bajada, en la que alguno descansó las posaderas más de una vez, en todo lo blando. Investigando un poco en el recorrido de la carrera por montaña, esta es la zona por la que sube ese trazado, nosotros vamos bajando y no es lo mismo.

Salvado el tramo más comprometido, no acierto a decir por donde hemos bajado.

Al final, con mucho esfuerzo, y recordando toda la corte celestial.... conseguimos llegar de nuevo a la Dehesa, caminamos de nuevo entre Robles que nos serenan el ánimo.

Y con esta imagen del hombre, ante la gran obra de la naturaleza, nos despedimos de estos terrenos tan incómodos como sorprendentes.


Solamente nos queda buscar el vehículo, que lo tenemos ya muy cerca. Al final unos 9 Km, por terrenos nuevos para nosotros, que han puesto a prueba nuestra paciencia. Hemos conocido la gran dehesa de robles que hay en La Frontera, la cresta del Poste, y ese maldito barranco. El balance sale positivo, y después de regarlo con los tercios pertinentes, hoy bien ganados, todo se ve de otro color.

Hoy no tenemos el trazado de la ruta, pero es muy similar al de la carrera por montaña que se celebra todos los años, evitando claro está, el tramo bajo del barranco. 


Hasta pronto!!!