Ruta Navideña 2017.

Domingo, 17 de Diciembre de 2017.

Y finalmente llegamos a la última salida "oficial" del año 2017. Como de costumbre, cerramos el año con una ruta y comida navideña, hoy hemos invitado a unos amigos para acompañarnos en esta mañana festiva. No han podido estar todos, pero hay una buena representación de las personas que en algún momento nos han acompañado durante este año. Muchas gracias a todos por la predisposición y el buen ánimo en esta fría mañana de Diciembre.

La ruta escogida es ya un clásico en fin de año, en Valdecabras hay muchas posibilidades, hoy volvemos a subir bajo el puntal de la Olmedilla, al llano del Calar, para situarnos sobre las cornisas que dominan el Valle de Valdecabras, en este enclave único hicimos la parada para almorzar. Continuamos por pasos de animales hacia la fuente de La Canaleja, para bajar por el Barranco, hoy seco, hasta el punto de partida. Terminamos la jornada festiva con una comida en un restaurante de la zona. Podemos recordar esta ruta de hace dos años en este enlace,  Circular por las cornisas de Valdecabras.

La mañana estaba fresca, pero caminando enseguida se entra en calor. Con los vehículos aparcados en Valdecabras empezamos la caminata de hoy cual manada de Renos.


En estas ocasiones ya se sabe, las cabezas se ponen algo locas!!!!  el caso es que ahí estamos tan apañaos.

La ruta empieza en Valdecabras, pero hay que cruzar la carretera para subir a las cornisas, ahora vamos por el bosque de robles que tenemos en estas laderas.

Enseguida empezamos a ver la luz, reflejada en la roca.

Una parada técnica para reagruparnos en la subida.

Continuamos la ruta, subimos a buen ritmo por la senda que recorre este vallejo, 

Estamos llegando ya a la parte más alta del recorrido de hoy.

Esta sierra de Valdecabras es un auténtico humedal, este año no está en su mejor momento, pero las turberas que encontramos en la zona nos recuerdan que el agua no suele faltar aquí.

Comprobando que todo sigue en su sitio.

Llegamos a la cabecera del vallejo que nos sube al llano del Calar, en este rincón las rocas cobran vida.

Habrá que hacer una sesión fotográfica.


Subidos a la gran cabeza.

Intentando sacar una buena toma.

Mira que bonicos!!!
A partir de este punto ya toda la ruta discurre en llano, por las cornisas de la parte derecha del barranco de la Canaleja, con vistas a Valdecabras en esta mañana soleada, buscaremos nuestro punto habitual de avituallamiento en esta ruta, vamos casi a mesa puesta.


Por el fondo de este vallejo es por donde hemos subido.

Nos ponemos frente a Valdecabras, las rocas estratégicamente situadas para el momento almuerzo.

Al sol aguantamos lo que nos echen.

Una foto de familia y continuamos la marcha.

Dejamos todo recogido....

Y a caminar.

Estas cornisas de Valdecabras se prestan muy bien a los juegos de luces y sombras en mañanas luminosas como la que disfrutamos hoy.

Momento foto.

El grupo va bien, pero empieza a barruntar la hora del ángelus.

Pero no dejaremos de fijarnos en las vistas de este valle.

Con Valdecabras como protagonista.

En la que destaca su iglesia, que nos hemos traído con un poco de zoom.

Y los buitres, que en estos cortados tienen una buena zona de cría.

Allí enfrente, el puntal de los Aserradores, buenas rutas por allí también.

Los rosales silvestres también se unen al momento navideño.



Son majos, de vez en cuando me esperan.
Dejamos atrás los corrales tan típicos en este Valle de Valdecabras.



Ya llego, ya!!!


El caso es que hemos llegado a la cabecera del Barranco de la Canaleja, no vamos a reparar mucho en el, hemos pasado muchas veces por aquí, y este año tan seco cuesta trabajo plasmar el estado en que se encuentra. En un momento nos ponemos en la senda de bajada y terminamos la ruta.


A la altura de la captación de agua para Valdecabras, otros años esto es un verdadero torrente.


Muy cerca ya del final.

Mayte y Alicia explorando nuevos vadéos del río, se nos despistaron, pero se apañan bien, son todo terreno.

A la hora prevista llegamos al final de la ruta, ahora a comer.


Una mesa tan larga como escandalosa, un buen final para el año senderista.


Y así, como os hemos contado, pusimos fin al año senderista. Otro gran año, realmente todos lo son si salimos al monte y lo compartimos con buena compañía. Muchas gracias a todos los que nos acompañasteis y a los que no pudisteis, también. Nos seguiremos viendo y padeciendo semana a semana!!!.


Hasta pronto!!!








Sierra Somera, una de "ochomiles".

Domingo, 10 de Diciembre de 2017.


Las tímidas nieves del pasado fin de semana, han dado paso a las nieblas húmedas, hoy nos hemos ido a la Sierra Somera, vamos a recorrer cuatro "ochomiles" nada mas y nada menos. En el puerto del Cubillo, una pista forestal nos lleva al collado del Angel, desde allí tenemos a tiro de piedra el primero de los altos de la mañana, el Cerro del Enebral. Subimos entre niebla y con una fina lluvia que no se decide a arreciar. Desde este alto, con 1818 metros, recorremos la cresta que lo une con la Cruceta (1859 m.) y el Melquizas (1836 m.). Desde Melquizas iniciamos camino de vuelta, pasando por El Risco, con 1815 metros de altitud, con lo que cerramos el círculo de ochomiles de la mañana. 

La Serranía de Cuenca no destaca por las grandes altitudes, La Mogorrita con 1.864 metros es la montaña mas alta de la provincia, pero contamos con un buen numero de montes por encima de los 1.700 metros, y unos cuantos por encima de los 1800, que dan mucho juego a la hora de planificar jornadas serranas.

En estas altitudes, predomina el  Pino silvestre, además de Enebros, algún Acebo, y en la parte mas alta, la sabina rastrera, muy abundante en las crestas serranas.

Con el vehículo estacionado en pleno collado del Ángel, nos protegemos de la lluvia y empezamos nuestra caminata de hoy, hacía meses que no caminábamos bajo la lluvia, hoy vamos a disfrutar.



Tremendo pinar entre La Cruceta y Melquizas.

En el collado del Angel, la niebla se cierra y empieza a llover con algo mas de gracia, el vientecillo también ayuda. Por el viejo carril de la izquierda subiremos al Enebral.

La humedad siempre realza los colores en el monte.

Estas son prácticamente las primeras aguas de este otoño, al margen de la ligera nevada del pasado fin de semana, el color de la hierba refleja a las claras lo riguroso de la sequía de este año fatídico. Pero no todo es malo, la niebla le da al monte un toque de misterio que no tiene desperdicio.


La subida es rápida, llegamos al Enebral, ahora recorremos la cresta que une los tres altos. Hoy la niebla, y que estas cimas están prácticamente cubiertas de vegetación, nos impiden tomar referencias con el resto de la Serranía.

Hoy caminamos por montes muy limpios.


Camino a la Cruceta entre la sabina rastrera, y la niebla.


 A lo largo de esta cresta encontramos algunos hitos de piedra.

Y como no, algún cadáver por el camino. 


Aquí los pinos se doblegan a vientos y tempestades.


No podemos negar que son muy fotogénicos, en condiciones adversas.

Nos vamos acercando a La Cruceta, la cima más despejada de la mañana, también donde más viento hace hoy.

Seguimos el camino por la cresta.

Y nos encontramos con alguna trinchera, vestigios de enfrentamientos bélicos.

Hoy la parada técnica del almuerzo hay que hacerla a resguardo del viento, para ello nos bajamos hacia la izquierda de la cresta, donde encontramos algo más sereno el ambiente.


Cubierto el trámite, seguimos caminata.

Y llegamos al alto de La Cruceta, un montículo de roca señala el punto cumbre con 1859 metros de altitud, y unos vientos frescos esta mañana.

Y niebla no le falta, ahora es bastante densa, en esta parte mas despejada de vegetación. Enseguida volveremos a encontrar pinos y sabinas rastreras.

A estas altitudes los pinos no son muy altos, pero tienen un porte regio.

Una pequeña parada técnica a la sombra del Albar, para dilucidar el camino que nos queda por delante.

Pero si hay un pino característico en este monte, es este gran esqueleto.

Donde aprovechamos para hacer la foto del día.

De camino entre la Cruceta y el Melquizas, vamos a encontrar un pinar espectacular tanto por la altura de sus ejemplares, como por la rectitud y limpieza de sus troncos. Hoy con niebla y humedad, ¿que mas se puede pedir?. Las imágenes hablan solas.


También nos encontramos con una corta, estos mellizos no salvaron su pellejo, cada uno en su momento.

Y nos metemos en el gran pinar.



Una panorámica del momento, si la abrimos apreciaremos la grandeza del lugar.

Espectacular.

De repente, la cima de Melquizas totalmente cubierta de vegetación.

Llegados a este punto, la ruta toma camino de vuelta. Bajamos un poco, buscamos el camino que nos devuelve al Collado del Ángel, aunque iremos paralelos al camino, por el monte, para evitar el barro. Antes de marchar pasamos por El Risco, último alto de la mañana.


Dejamos Melquizas.

Pasamos junto a otro de los cerros de la zona que superan los 1800 metros, la Majada de Las Chozas, aunque no subimos, en su entorno encontramos riscos.

Y una curiosa hondonada, con algo de agua en el fondo, ¿a que aquí se forma una torquilla dentro de unos años?. La niebla no nos deja apreciar bien el asunto, pero nos llamó la atención.

Seguimos camino, el risco lo tenemos a tiro de piedra.



Envuelto en una densa niebla, encontramos la cima del Risco, con 1815 metros, ya dijimos que hoy no tendríamos vistas de la sierra, ahora toca buscar la bajada al collado del Angel.

Dejamos el Risco, otra modesta cima en la que podemos apreciar su pino seco, como buena cima serrana, y emprendemos el suave descenso por la falda de este cerro hasta el final de la ruta.

Un suave descenso que nos deja directamente en la fuente del Becerro, una fuente serrana muy bien restaurada, que hoy nos acoge totalmente congelada.


Al final unos 11 km de ruta por el corazón de la serranía, hoy con agua, niebla y viento. Una mañana de monte de las que echábamos en falta este año, la tremenda sequía nos tiene bastante disgustados, día a día vemos como el monte sufre los rigores del cambio climático, si alguien lo pone en duda, que observe un poco. Ahí lo dejamos.

Hoy terminamos con los refrescos de rigor en Villalba, eso que no falte.


Hasta pronto!!!