Fuente de la tia Perra - dehesa de los Olmos

Domingo 2 de Marzo de 2.014.

Este fin de semana se ha presentado lluvioso, como viene siendo la tónica dominante estos últimos meses, pero nuestro afán por visitar rincones singulares de la Sierra no nos permite quedarnos en casa por "cuatro gotas de nada".
Una de las rutas que teníamos pendientes, es esta de la Dehesa de los Olmos, en el parque natural de la serranía de Cuenca, próximo a la fuente de la tía Perra, y advertidos de la belleza de lo que se considera el nacimiento del río Trabaque, río este que nos ha deparado alguna que otra aventura a lo largo de nuestra andadura como senderistas, que ya os contamos en una entrada anterior, nos decidimos a explorar esta zona.
Aparcamos el coche en el espacio habilitado a tal fin junto al área recreativa de la Fuente de la tía Perra, donde se encuentran varios paneles informativos sobre la ruta en cuestión.

Panel informativo con breve descripción de la ruta.
Nuestro rumbo se dirige hacia la casa forestal del cerviñuelo, pero antes, ante el rumor incesante del agua no podíamos comenzar sin contemplar la fuente junto a la que baja un torrente de aguas bravías.



Este agua viene del rincón en el que se ubica el merendero.

Comenzamos a caminar, y desde la casa del Cerviñuelo subimos por un viejo carril, que nos condujo a esta larga fuente abrevadero de ganado, podemos ver en la foto que el agua mana por todas partes.

Contemplando semejante humedal.
Desde aquí perdimos un poco la senda, que retomamos más arriba, lo que nos hizo tener que ascender por el torrente que veis en la imagen, en medio de un bosque de pino albar densamente poblado de matorral, en su mayoría boj, o buje, como nos gusta llamarlo a nosotros.




Cuanta belleza, aquí nos sentimos insignificantes en medio de esta espesura, paraíso de ciervos, corzos y muflones.





Tras una breve ascensión, retomamos el trazado de la ruta, escogiendo el recorrido largo, que nos ofrecen los indicadores. 









Caminamos por una zona ahora llana, entre pinos y enebros, y nos encontramos algún "cadáver" como el de la imagen anterior, que no será el último.




Tras el almuerzo, llegamos a la casa forestal de los Olmos, de la que solamente podemos ver los muros derrumbados de lo que parece que fue un complejo no pequeño, con corrales y casas, está enclavada en una pradera que hoy está empapada de agua, agua que se recoge en el bravo cauce del Trabaque, que veremos a continuación. 


Junto al gran tronco de este árbol del que desconocemos la especie, no se si será olmo o un gran roble, nos hicimos la foto de familia, y alguna que otra más.



La mañana era única, con sus nieblas y brumas, y algún aguacero ocasional.

El joven del grupo, que camina como el primero.




haciendo como que lucha, pero la batalla la tiene perdida. (el humano claro está).




Justo en este punto es donde las aguas del Trabaque se descuelgan en busca de la localidad de Arcos de la Sierra, pasando por agrestes barrancos y desfiladeros rocosos de difícil acceso.



El fotógrafo retratado.


Tras las brumas del fondo continúan los barrancos.
Aquí os vamos a poner una serie de fotografías, que ilustran este rincón tan bello, y yo creo que no suficientemente conocido, que en esta época tras las copiosas lluvias, despliega todo su esplendor.






Por la grieta que vemos se descuelga el agua en estruendosa cascada.


Esta es otra pequeña cascada de aguas ocasionales.


El agua buscando sosiego en el fondo del valle.

Que bonito salto!!!!











Tras un buen rato disfrutando del espectáculo, cruzamos el río por este precario puente, y continuamos nuestro camino, en medio del bosque de boj y pino albar, cruzando numerosos riachuelos y praderas encharcadas para regresar al punto de partida.









La verdad es que ha merecido la pena, es una ruta inédita para nosotros, y hemos disfrutado de lo lindo, de esta abundancia de agua y del ambiente de alta montaña, rondando los 1.500 mts. de altitud, con su abundante vegetación, las nieblas y brumas, que le han dado a la mañana un tono especial.

Como siempre hemos terminado con unas cervecillas para hidratar.

En el siguiente enlace tenéis el trazado y perfil de la ruta:





Arroyo Océñigo, ese gran desconocido.

Domingo 23 de Febrero de 2.014.


Este Domingo amanece con cielo despejado, parece que las lluvias dan algo de tregua, teníamos pendiente volver al arroyo Oceñigo ya que parte del grupo no lo conocían, aprovechando que este final de invierno está siendo muy lluvioso, hemos vuelto para deleitarnos con este arroyo tan bello a la par que desconocido.
En el siguiente  enlace podéis ver el recorrido de esta misma ruta realizado el pasado año, un poco entrada la primavera, en el mes de abril.
El recorrido empieza por el mismo trazado del sendero de la piedra del Yunque, varias veces recorrido por el grupo, enlace aquí está el recorrido de este mes de Enero, con nieve y todo, hoy no hay nieve, aparcado el vehículo en Villalba, comenzamos el ascenso por una pista en dirección al barranco de Santa María, para enlazar con el barranco de la casilla, esto ya lo conocemos a ojos cerrados, lo que nos sorprendió en un primer momento fue la ausencia de agua, debe ser que se filtra en el cauce, por que un poco mas arriba apareció y de que manera.

Este pequeño salto en el barranco de la casilla era el preludio de lo que nos depararía el Oceñigo.



Una vez en la zona del pajar de Tendillo abandonamos el pr para coger rumbo al Oceñigo, por la loma de Motos nos asomamos al valle del Oceñigo, podéis ver las fotos en el enlace anterior. Paramos para reponer fuerzas y comenzamos a bajar al encuentro del agua.
Los primeros pasos del arroyo.



grabando un poco.
A partir de aquí empieza lo que es el gran espectáculo del agua, un arroyo precioso, en un barranco densamente poblado de vegetación, pero con una senda muy agradable junto al cauce, que hace el recorrido muy ameno. con el sonido del agua incesante, en sucesivos saltos y recodos, que trataremos de mostrar con algún vídeo y varias fotos.


















La expectación era máxima.



La mañana soleada hizo el resto.

Digno de los mejores torrentes pirenaicos.










Aguas abajo, el barranco se estrecha entre paredes de piedra dejando formaciones muy curiosas.













































Un gran balón.
La ruta es sencilla de recorrer, un poco larga para hacer en la mañana, salieron unos 16 km. pero es uno de los arroyos más bonitos de cuantos hemos visto en nuestras salidas de domingo, seguro que no será la última vez que venimos a este paraje, no muy transitado pero de belleza sin igual.
En el siguiente enlace tenéis el trazado y perfil de la ruta.