Ruta aerea por el canal de La Toba.

Domingo, 8 de marzo de 2.015.


Este domingo también amanece con ambiente primaveral, y aunque hoy no juegan ni los suplentes, decidimos salir al monte con el equipo bastante mermado. Hoy tampoco nos hemos alejado mucho de la capital para asomarnos a una ruta de vértigo.

Vamos a hacer un recorrido sobre las rocas del cañón del río Júcar, en el tramo entre Villalba de la Sierra y el manantial de los baños, observando el canal de La Toba desde las alturas y posteriormente recorreremos un tramo de este a la vuelta.

Nos acercamos con el coche al depósito de descarga del canal sobre la central del Salto de Villalba y desde allí comenzamos la caminata.


Vemos el pueblo al fondo...... o lo intuimos.




El depósito de descarga, desde aquí baja el agua por dos grandes tubos a la central.






El canal ya lo hemos recorrido desde Uña hasta este punto, aunque hay tramos en los que discurre colgado en el abismo, estas barandillas que le han colocado ayudan mucho a mitigar los efectos del vértigo. Tengo que reconocer que con los alambres que tenía antiguamente yo no sería capaz de hacer esta ruta, os dejo el enlace Por el canal.



Vamos ganando altura y vistas.

La verdad es que hoy la ruta se narra ella sola con las imágenes, es una mañana de sol y buenas vistas. Mirando hacia ambos lados de la hoz podremos divisar desde casi la capital de Cuenca hasta el picón de Royo frío.



Abajo está por un lado el canal a la izquierda y bajo aquellas rocas el Tranco.






Poco a poco hemos ganado altura y nos situamos sobre los cortados, en una sucesión de miradores que vamos recorriendo con la debida precaución, aquí no están permitidos los descuidos.

La cornisa de piedra se asoma en picos amenazantes.




Luego subiremos hacia la parte del fondo pero primero un poco de abismo.
La erosión en estas formaciones calizas nos deja distintos miradores, canales, y huecos diversos que nos permite tener perspectivas diferentes de todo lo que nos rodea.


Aquí vemos el canal a través de esta enorme grieta.








Desde este mirador casi podemos ver la capital al fondo a la derecha.




En el fondo del valle podemos ver la senda que atraviesa los túneles camino del tranco y los baños.




El canal hoy con agua.




Arriba en el centro de la imagen el Picón de Royo Frío.




Otra gran grieta que nos asoma al vacío.

También echamos vista a tierra para comprobar como avanza la primavera y sus brotes.......estos si son verdes!!

Para poder transmitir realmente la sensación de grandeza de este paraje haría falta una buena cámara de fotos, pero nos tendremos que conformar con lo que tenemos, que para hacernos una idea no está nada mal.


Un poco de posado.




Mas tajos en la roca.








El río va trazando sus curvas.



Esta pared es muy vertical.





Después de un buen rato oteando estos horizontes continuamos nuestro camino en dirección a la dehesa de la Losilla, atravesando un par de vallejos que se descuelgan al Júcar.


Las cuevas, simas, manantiales y todo tipo de agujeros varios están presentes en toda la serranía, encontramos este pequeño agujero que parece arrojar agua en épocas lluviosas, pero de manera bastante ocasional. 




No parece que forme un gran torrente.




Venimos de aquellas rocas.



Todo este bloque de piedra cae a plomo sobre el canal, luego lo veremos.
Otra cosa que resulta curiosa es que por cualquier sitio por el que caminamos siempre encontramos viejos muros, este parece que sería para evitar la caída de animales por estos cortados.


Muros y mojones.

Como cada mañana y hoy con grandes vistas hacemos la parada para el almuerzo, en medio de una tremenda paz, hay una calma sorprendente, solamente se escucha el rumor del río en el fondo del cañón y algún que otro pájaro.


Frente a nosotros la piedra del Yunque, aquí podeis ver la piedra Yunque nevada.

Allí abajo vemos los depósitos de captación de agua para la ciudad de Cuenca en el paraje de los Baños.


Aquí un poco mejor.




Al fondo el rincón de los lazos, nos acercaremos un poco hacia allí.





El canal va copiando la orografía del terreno por el que discurre.




En este rincón la piedra caliza se dispone en estratos.








No podían faltar los pinos en equilibrios imposibles.








¡Cuánta luz esta mañana!








Aquí tenemos los gamones empezando a brotar, a ver si llueve un poco que va la cosa muy seca.




A estas sabinas al borde de la roca parece no importarles tanto lo de el agua.




Rincón de los Lazos, bajo la dehesa de la Losilla.

Llegados a este punto la vuelta la podemos hacer sobre nuestros pasos o bajando al canal, nosotros optamos por bajar al canal que nos ofrece una perspectiva diferente de lo que venimos contemplando esta mañana.


Hemos cruzado por la parte de arriba de este túnel y nos incorporamos al canal, en media hora estamos en el final de la ruta.

Hoy el canal lleva agua, la sensación es distinta, no me gusta nada. El muro del canal es ancho y con la barandilla se camina bien, con el aliciente de las vistas se pasa enseguida.


La seguridad en el canal ha aumentado mucho, de manera periódica encontramos escaleras por donde escapar y cadenas a las que agarrarse en caso de accidente, si es que te da tiempo.




Pero merece la pena venir de vez en cuando a admirar esta colosal obra.




Aquí termina el cortado que vimos al principio, ya comentamos que caía sobre el canal.




Esta mañana caminamos sobre estas rocas.




Parece mentira que esto se pueda sujetar con estos desniveles.




Miramos un poco atrás, el Júcar encajonado.




Una carrasca colosal.

Antes de terminar la ruta dejaremos constancia de nuestra presencia, con unas "foticos" sobre los muros del canal.








Desde aquí estamos más cerca del río y las rocas que forman este cañón tan frecuentado en verano por los bañistas y deportistas de aventura, el descenso de cañones tampoco es lo nuestro.







Túnel 12 y aún queda alguno más. Podemos ver otra escalera de emergencia.




Por fin nos acercamos a las aguas del Júcar.

Al final del canal pasamos por un túnel cueva con mirador al abismo, con un "artesonado" tobaceo que a la luz de la mañana luce muy bonito.












Y no podían faltar los Buitres leonados, que después de varios intentos conseguí recoger en una imagen.


El zoom no da para más pero ahí están.


Y con esta mirada atrás, una vez cruzado de nuevo el canal terminamos nuestra ruta de hoy.


Llegamos de nuevo al depósito donde tenemos el vehículo y nos despedimos de esta ruta aerea, nuevamente hemos disfrutado de la sierra y sus abismos.

No hace falta recordar lo de los refrescos del final, como siempre hay que hidratarse tras el ejercicio, así al menos lo recomiendan los médicos.


Os dejo el trazado y perfil de esta ruta de hoy:  


Hasta pronto!!!



Palomera, hoz de San Miguel. Ruta circular.

Domingo, 1 de Marzo de 2.015.

Comienza el mes de Marzo con un ambiente primaveral, ya hemos podido observar los bandos de grullas abandonando nuestros campos en busca de sus áreas de cría en el norte de Europa y nosotros vamos a repetir una de las rutas cercanas a Cuenca pero no por ello menos atractiva ya que cuando hablamos de Palomera se abre un gran abanico de posibilidades. 

En esta ocasión vamos a acercarnos a las hoces del Buey (del Portillo) y de San Miguel desde Palomera, en lo que va a ser una ruta rompe piernas muy entretenida.

Para visitar estos parajes hay otra opción que es desde la carretera de subida a Los Palancares, accediendo por el camino de Cañete se puede hacer un recorrido circular de distancia parecida al de hoy, aquí lo podéis ver: Hoz de San Miguel. 

Nosotros dejamos el vehículo en el pueblo y comenzamos a caminar cruzando el viejo puente sobre el huecar, buscamos el depósito de agua por donde sale la senda que debemos coger para subir a lo alto de la sierra de la Pila, y que nos deja justo sobre la hoz del Buey.


Comenzamos la ruta.






Los primeros pasos coinciden con el trazado del sendero Gr-66 y el Pr-cu35, sendero de los Ceños, muy recomendable también, pero enseguida lo abandonamos para empezar a ganar altura hacia la Pila.



Hoy toca ruta de piedras.




Este primer tramo de ruta discurre entre pinares de repoblación.






Rápidamente saltamos a la otra vertiente de la sierra de la Pila y nos situamos sobre la hoz del Portillo, hoy la vamos a tocar de respabilón, pero en otras ocasiones la hemos recorrido por su interior con la suerte de no encontrar las vacas que normalmente pastan en este valle.


Restos de una tina hundida, como todas tiene su nombre, Tinada de Santos, y al fondo el barranco.

Nosotros remontaremos esta hoz por su parte alta, asomándonos a sus cortados y buscaremos el enlace con la hoz de San Miguel. La altura de estos cortados calizos no es la que podemos encontrar en otras zonas de la sierra pero si la suficiente como para crear un micro clima especial en cada una de ellas. 










Por la línea de pinos que vemos en la parte superior de la imagen hay una senda que conduce a la entrada de esta hoz junto al camino de Cañete.




Se originan abrigos rocosos donde en otras ocasiones hemos visto a las vacas soleándose.














Hemos avanzado por estas cornisas y nos situamos justo en su cabecera, donde se produce un pequeño salto de agua cuando hay lluvias.






Salto de agua y otros productos diversos que no se yo si se crían por estos lares.
Realizada la labor de reciclaje pertinente continuamos hacia el paraje del Azagadero, sobre la hoz de San Miguel, aquí queremos buscar una senda que nos conduce al interior de la hoz, justo donde se encuentra un altar en el que se realizan las misas en las romerías. 

Nos encontramos en un monte de carrasca y roble salpicado de pinos, donde algún ejemplar aguanta estoicamente el paso del tiempo a pesar de estar totalmente seco, esto nos da una idea de la fuerza y resistencia de la madera de nuestros montes, todo corazón.













La primera idea era bajar a la hoz y recorrerla por su interior buscando la salida por su parte final, que ya lo hemos hecho en otras ocasiones, pero como nos despistamos un poco al buscar la senda de entrada decidimos salir por ella para encontrar el punto exacto donde comienza.


Hoz de San Miguel, por la derecha de aquellas piedras es por donde hemos salido en otras ocasiones.

Total que bajamos por fin a la entrada de la hoz y realizamos la parada pertinente para almorzar frente al altar. Como ya conocemos este rincón vamos a reconocer la dichosa senda.














Ventana de la cueva donde se encuentra la ermita de san Miguel que hemos visto en entradas anteriores.

Y no nos defraudó, se trata de una senda entre robles ahora desnudos, con buen firme que enseguida gana altura sobre la hoz y nos vuelve a situar en el camino de vuelta a Palomera.



Vamos entre robles y romeros.








Y a poco que nos paramos a observar se nos presentan pequeños detalles como este.









Una vez arriba volvemos a divisar los límites de la hoz, esta algo más pequeña que la del Portillo, pero que no tiene desperdicio.


Puerta de entrada.




En aquella cornisa de caliza hay formaciones rocosas dignas de película de terror.

Os dejo unas imágenes de baja calidad, cuando los medios que llevábamos eran aún peores que ahora, tendremos que volver a hacer un reportaje como dios manda.





Recorrida la senda de vuelta cruzamos los caminos sobre la sierra de la Pila de nuevo y nos encaminamos hacia el pueblo, bajaremos de nuevo hacia la hoz del buey y por otra senda bien marcada enlazaremos con el huecar por el vallejo del castillejo.





Esta senda nos conduce al collado de las piomias. Según el mapa.




Junto a aquella tinada, la de Angelito, pasamos esta mañana.




Ya de vuelta por las cuevas junto al Huecar.
Al filo del medio día nos encaminamos por la ribera del huecar hacia el pueblo para tomar los refrescos de rigor, en esta mañana soleada de finales de invierno que nos avanza la llegada de la primavera. Y que gusto ver sus aguas cristalinas.























Se les da de miedo el rastreo de la barra.



Al final unos 14 kilómetros de puro disfrute. Os dejo el enlace al trazado y perfil de esta ruta variada y divertida:


http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8972039


Hasta pronto!!!!