Ciudad Encantada - Uña.

Domingo, 8 de Febrero de 2.015


Por fin llegó la nieve de una manera generosa a la Sierra de Cuenca, a mediados de semana nos dejó incluso en la capital un grueso manto blanco que nos ha lanzado de nuevo al monte para disfrutar de una ruta como hacía tiempo.

Un destino seguro en estas condiciones es la zona de la Ciudad Encantada, muy cerca de la capital con unos accesos limpios y una altitud que permite acumular un gran espesor de nieve cuando las condiciones son como las de esta última semana.

Nosotros subimos por el valle de Valdecabras, y enseguida comprobamos que la mañana prometía, al pasar por el rincón de la fuente de la Canaleja la nieve lo cubría todo, suelo, pinos y roca, pero nuestro objetivo estaba más adelante y no paramos para inmortalizar tan grata visión, esperaremos a la próxima nevada.


El caso es que nieve no faltaría esta mañana, nuestra intención es dejar el vehículo en el aparcamiento de la Ciudad Encantada y bajar a Uña por una bonita senda que parte desde el mirador del mismo nombre. Hay mucha nieve y ya veremos si lo conseguimos.

Una vez estacionado el vehículo comenzamos a caminar calibrando los espesores de la nevada, que rondaban entre los 25 y 30 centímetros.


Hoy hemos traído el coche negro para no perderlo.





¡Que ganas teníamos de ver esto!







Aproximadamente un kilómetro después llegamos al mirador de Uña, desde aquí se contempla una bonita panorámica de la sierra.




Y es aquí donde pudimos comprobar como algún vándalo ha destrozado el panel informativo que mostraba todos los picos que desde este mirador se contemplan.


El soporte del panel cortado, da la impresión que con un hacha.





Detalle del destrozo.

Os dejo dos imágenes del citado panel que ilustra lo que aparece ante nuestros ojos. Desde aquí hacemos una vez más un llamamiento al comportamiento cívico en nuestras salidas al campo, sea con el motivo que sea.








Estas imágenes las tomamos en la primavera del 2.013. Lo podéis ver aquí:  Puente de Junio

Tras maldecir a los responsables de este destrozo comenzamos a bajar por la senda en dirección a Uña, esta senda es parte del trazado del sendero de gran recorrido GR-66 que atraviesa la provincia de Cuenca de norte a sur, el marcado de este sendero tiene un estado de conservación manifiestamente mejorable, recorrimos parte del sendero en la primavera del 2.013 y la señalización en muchos tramos está bastante perdida. De todos modos es una travesía por la sierra que merece la pena, con unos mapas y algo de orientación se puede recorrer sin problema.


Como este tramo lo hemos recorrido ya en varias ocasiones no nos resultó difícil seguir la senda a pesar de la generosa nevada.


Yo, como siempre siguiendo el rastro, que hoy no se pierde fácilmente.





Los arbustos soportan el peso de su capuchón blanco.





Vamos dejando huella para la vuelta.









Una parada técnica para reagruparnos y valorar el estado del sendero.







Hecho el peritaje continuamos bajando, disfrutando como hacía tiempo, por fin una mañana blanca. Se me olvidaba comentar que las condiciones no podían ser mejores para la caminata, aunque la temperatura era muy baja, un sol radiante y la total ausencia de viento, permitían avanzar sin problemas.



















La acumulación de nieve en las ramas nos da una idea de la cantidad caída.

Entre la densa vegetación de esta ladera aparecen ventanas que nos permiten echar un vistazo al valle del Júcar, hoy blanco, y a los cortados de la muela de la madera.








Por allí enfrente también hemos caminado.


Los arbustos que componen el monte bajo soportan como pueden el peso de la nevada, esto los hará más fuertes sin duda.







¡Enebro blanco!

Poco a poco salimos del bosque a una pista forestal que nos acerca al pueblo, caminamos un pequeño tramo por ella y enseguida nos encontramos frente a Uña.








El pueblo bajo la Raya, y si nos fijamos bien en la nieve vemos todo tipo de rastros de animalillos.





El rincón de Uña, y los rastros en la nieve.

Hoy la parada para el almuerzo la vamos a hacer a cubierto, llegaremos al pueblo y en uno de los locales junto a la carretera, muy amablemente atendidos como siempre, aprovechamos para comentar los pormenores de la mañana mientras aplacamos el apetito mañanero.

Desde aquí solamente nos restaba volver prácticamente sobre nuestros pasos al punto de origen, volvimos a retomar el GR-66, que habíamos perdido al final de la bajada y subimos de nuevo al mirador.












Un poco de pista y un poco de mapa.





¡Estamos deslumbrantes!!!!!!!





Recuperando el resuello.





¡A ver si sube esteeee!





Viejo chozo al comienzo del GR.





Un sol radiante nos ha acompañado durante toda la mañana.


En las primeras rampas de ascenso la pendiente es bastante pronunciada, pero con la senda ya marcada al bajar se hace algo más cómodo.












Uno de los mojones de señalización del sendero.


























Y después de deleitarnos con el espectáculo que hoy nos ha ofrecido el blanco manto llegamos al final de la etapa, que inmortalizamos con un autorretrato de esos de ahora........., aunque no resultó fácil, a ver como se meten cinco cabezones en 7 pulgadas........



¡Que despropósito!!!!!!!!!


Hasta aquí el relato de hoy, al final unos refrescos en Cuenca y a preparar la próxima.

Os dejo el enlace al trazado y perfil de esta gran ruta:


http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8830221


Hasta pronto!!!!!


Valdecabras - Canaleja - pr49.

Domingo, 25 de Enero de 2.015.


La nieve no llegó el Domingo pasado, pero sí lo hizo el miércoles dejando imágenes preciosas de la capital, nosotros salimos esta mañana de Enero en busca de los restos de la nevada por la zona de Valdecabras.

Subiremos hacia la fuente de la canaleja y luego por los Aserradores buscaremos la bajada al cauce del río de Valdecabras, coincidiendo con el sendero Pr-cu49.

Hoy nos ha acompañado un caminante inesperado, un can de Valdecabras que nos ha seguido durante toda la ruta tan pancho.


Este es Canelo, un tanto movido como es el de natural.

Aparte del perrete, hoy el sol y el viento van a ser los protagonistas de esta fría mañana, en la subida a la canaleja andábamos protegidos pero en los altos el viento era helador.





Esta subida es un manantial constante que en el momento de realizar esta ruta se encuentra en espera del ansiada agua, un agua cargada de caliza que muestra sus efectos en todo el recorrido en forma de cascada como la que vemos a continuación y de acúmulos de cal recubriendo todo el cauce del barranco.


Al final de la primavera lucirá su mejor cara.





¡Vamos, no te pares tanto!, parece pensar.


La nieve hace su aparición en las umbrías, ya teníamos ganas de pisarla.







Esperarmeeeee!!!!

Conforme hemos ido subiendo la nieve gana espesor, sin ser una gran nevada aunque todo es empezar. Ya estamos sobre la fuente de la Canaleja, para asomarnos enseguida a los cortados sobre el río Valdecabras, llanearemos un poco con precaución, aquí hay gran cantidad de agujeros y oquedades en el suelo que pueden quedar ocultos con la nieve.



El perro no deja de olisquear los rastros de ciervos que con la nieve se hacen visibles.





Una parada técnica y continuamos la marcha.

Enseguida nos asomamos a los Aserradores y contemplamos el valle de Valdecabras, con la nieve en la umbría de enfrente.



El sol intenta caldear las rocas.





Ahí abajo Valdecabras, ¡que frío!.





Por aquí debajo de estas piedras hay otra senda que discurre justo bajo los cortados, al abrigo de los vientos, hoy vamos por arriba.





Enfrente la carretera que conduce a la Ciudad Encantada.





Nosotros caminaremos sobre esta cornisa con los altos de mirabueno al fondo, aunque no llegaremos a ellos.

Por la cornisa se suceden los miradores y formaciones rocosas curiosas que desafían la verticalidad.



Volvemos a fotografiarlas, hoy con su boina blanca.

Se acerca la hora del almuerzo y buscamos una zona al abrigo de los vientos para hacer la obligada parada, aquí es fácil encontrarlo. A todo esto nuestro acompañante perruno se nos había marchado a cazar unos ciervos, lanzándose ladera abajo como poseído por los instintos, pero puntualmente volvió para el almuerzo, aquí lo tuvo más fácil.



Bajo este saliente en la roca nos resguardamos para el almuerzo.

Ahora ya debemos buscar la bajada hacia el Barranco del Valdecabras, par conectar con el sendero Pr-Cu49 y volver al pueblo. Por estas laderas solaneras enseguida encontramos la bajada.



Ya estamos abajo y de nuevo en las umbrías aparece la nieve.










¡Qué gusto!







Este tramo de la ruta discurre por una cómoda senda que nos devuelve al pueblo, donde terminamos con unos refrescos.


El sol radiante de esta mañana realza los riscos.







Total, que terminamos por estas sendas al sol camino del pueblo otra mañana más por el monte.

Os dejo el enlace al trazado de la ruta:


Hasta pronto!!!!

Subida al Pico Cerecea

Domingo, 18 de Enero de 2.015.



Como dijimos el día anterior, nos dejamos un par de rutas trazadas por esta zona y no hemos esperado para realizar la primera. Nos anunciaban para este Domingo un gran frente frío que dejaría nevadas en gran parte del centro de la Península, y nosotros salimos en su busca. Queríamos subir a un pico próximo al molino de Juan Romero, el Cerecea con 1.716 metros de altitud, y que mejor que hoy con posibilidad de nevada.

Total que nosotros tan contentos a ver nevar ¡que ilusos!.


Dejamos el vehículo junto al panel informativo de este área recreativa, nos abrigamos ya que la mañana estaba ventosa y fría, y comenzamos a caminar. Subimos en primer lugar el Cerro del Noguerón, una pedregosa ladera con escasa vegetación más bien espinosa, pero que también encierra sus misterios.

Un buen ejemplo de conservación de las áreas de recreo en la sierra. Con su panel impecable, esperemos que dure mucho.

El cielo se va tornando cada vez más plomizo, pero parece que la nieve no llega, el viento y el hielo son los protagonistas de la mañana.



Las brumas se van adueñando de las cumbres.

Hoy parece que hay prisa por volver y los chicos ponen un ritmo endiablado, eso o por entrar en calor.



Subiendo al Noguerón con el suelo congelado, aquí no hay más que piedras, aliagas, espinos y algún roble despistado.





Poco a poco las nubes cubren el cielo.





Monteagudillo y la Modorra.


Desde la cumbre de este cerrete ya tenemos vistas de gran parte de la sierra, hemos visto la Modorra y Monteagudillo, podemos ver los cerros que visitamos el pasado Domingo y el que coronaremos a continuación, pero lo más curioso de este Noguerón es la sima que lo "corona", un cerro aislado con una sima en todo lo alto, desconocemos su profundidad, pero nos sorprendió que debido a los contrastes térmicos salía vapor de ella a una temperatura más cálida del interior.



Desconocemos su profundidad, pero se aprecian agujeros enigmáticos.

Ya decimos que no dejamos de sorprendernos con las cosas más insospechadas que nos encontramos por el campo, una sima en todo lo alto, desde este punto vemos nuestro siguiente objetivo el Cerecea, con 1.716 metros y su cumbre cubierta de vegetación, que solo nos deja ver parcialmente los horizontes. Toca bajar un poco para acometer la subida final, las laderas de este cerro si que están pobladas de pinar, lo que nos protege un poco del viento.



Desde el Noguerón vemos el Cerecea y de nieve nada de nada.





Esta mañana los colores son extremadamente grises.





Una mirada atrás para ver el camino recorrido.





Cerca de la cumbre la humedad de la neblina se agarra a los pinos.







Tras un breve descanso para almorzar enseguida alcanzamos el vértice geodésico de esta cumbre, que con su vegetación dificulta la contemplación del paisaje, pero si que pudimos ver que estábamos frente a la sierra de Valdemeca, sobre el nacimiento del Guadazaón.



En este punto nos hicimos las fotos de rigor, comprobamos que la nieve tendría que esperar y pusimos rumbo de vuelta al punto de partida, en lo que hoy ha sido una ruta de ida y vuelta prácticamente por el mismo sitio.











Al volver evitamos subir al Noguerón y marchamos por su ladera sobre el Barranco de los Bañaderos, que tendremos que explorar en otra ocasión, intentaremos remontarlo en verano por si nos mojamos los pies, que sea al calor. 


En la bajada nos encontramos manantiales congelados como el de la imagen, y un ciervo recién descuartizado por los cazadores, del que solamente dejaron las pieles y el esqueleto en una gran labor de carnicero, con su rastro de sangre todavía caliente. No ponemos imágenes por desagradables.



Total que hoy uno 9 kilómetros, pero de subir y bajar, a un ritmo endiablado que nos pusieron las piernas en tensión. Finalmente unos refrescos en Uña y para casa. La nieve para otro día.



Os dejo el enlace al trazado y perfil de la ruta:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8686679


Hasta pronto!!!!