Pr-CU-26 O lo que las circunstancias nos dejaron caminar. Castillejo de la Sierra.

 Domingo, 11 de Octubre de 2020.


Hoy toca algo poco habitual, vamos a hacer uno de los senderos de la red Senderos de Cuenca. El Pr CU-26 en Castillejo de la Sierra, en una zona de transición entre la Serranía y la Alcarria, el Campichuelo también tiene buenas rutas por recorrer, hoy le toca. En este enlace está la ficha del sendero Es la ruta de la fuente de la herrería, una ruta sencilla para esta mañana de Octubre, por pistas con buen firme y con una subida muy respetable, hoy caminamos a buen ritmo, hasta que todo se truncó.

Como la ruta es un poco larga, 17 Km., al llegar al pueblo, cogemos los carriles por los que discurre la ruta para recortar un poco. Llegamos a una vieja gravera, estacionamos los vehículos y empezamos la caminata de hoy.


El primer tramo de ruta, entre campos de cultivo y ganado caprino, en actitud provocativa.

¿Cuánto hace que no sacábamos un rastrojo en el blog?

Este primer tramo de este sendero, discurre entre campos de labor, pero rodeados de monte bajo.

A la derecha del camino, el arroyo de la fuente de la herrería. Un poco más adelante, la fuente de la Portera.

Adornando la ribera del arroyo, los exuberantes Espinos.

Un buen año de Majuelos.

Pasamos por la fuente de la Portera, rebosante de agua.

Con su refugio y todo.

En este punto, dejamos los campos de labor, y nos metemos en el monte por un carril en constante ascenso.

Vamos ganando altura por una loma entre el barranco de la fuente de la Herrería y este vallejo que vemos a la izquierda.

En la ladera de solana, viejas construcciones pastoriles.

Como vamos ganando altura, se van abriendo vistas como esta de Fresneda de la Sierra.

A la altura del viejo corral, con varias estancias, vemos que la vegetación se va adueñando de todo poco a poco.

Y mirando mirando, Castillejo de la Sierra. Justo detrás, asoma la hoz del Trabaque antes de cruzar el pueblo de Albalate de las Nogueras. Mucho más allá, van apareciendo tierras ya más alcarreñas.

Ahora cruzamos de nuevo a la parte del barranco de la herrería, pasaremos por el manantial en Los Arroyos, y vamos en busca del collado de Las Cubas

Esta debe ser la piedra del Escalerón.

Otra buena vista, esta vez de Arcos de la Sierra.

Tenemos que buscar un lugar resguardado del viento, para hacer la parada oportuna del almuerzo. Esta mañana el elemento más incómodo es el viento, 

Un poco antes de llegar al prado de Los Arroyos, desplegamos el bodegón serrano.

Junto a este retorcido tronco en el barranco.

Y al abrigo de la roca, descansamos un rato.

Mucho camino para nuestra costumbre, y mucho viento en esta mañana soleada de otoño, hemos hecho la parada para el almuerzo, y todavía queda bastante ascenso. A medida que vamos ganando altura, el paisaje se torna más serrano, estamos muy cerca del valle del Escabas. Hecha la parada, continuamos la marcha.


A un lado del camino, un manantial con sus "tazas" dispuestas a saciar la sed del caminante.

Al otro lado del camino, alguna seta de cardo que nos sale al paso.

En el prado de los Arroyos,  encontramos el manantial que surte de agua al pueblo, vemos allí parte del cercado que protege el manantial.

Y el Otoño plasmado en los Arces.

Estamos llegando a la parte más alta de la ruta, ahora caminamos casi llaneando, asomados al valle del Escabas.

Con los prados de montaña pidiendo agua.

Nos recibe la caballería.

Caballos serranos en perfecta formación.

Por medio de un claro en el monte, vemos allí abajo Poyatos.

Con el otoño entrando en sus vallejos.

La mañana avanza, nosotros caminamos a muy buen ritmo, disfrutando de estas tierras inéditas, nos asomamos al valle del Escabas, contemplamos como el otoño entra poco a poco por todos los rincones. Hemos pasado por los collados de La Cañada y Las Cubas, en este último sale un camino que baja a Poyatos por la zona de la Hortizuela. Estamos a punto de llegar a lo más alto de este sendero, en el calar del Sumidero,  desde allí todo bajada hasta el coche, estamos a tiro de piedra.


Todo iba bien hasta que, de la nada, apareció esta perrita, en medio del monte, ella sola. Nos seguía alegremente. ¿habrá montería?

Echamos una última mirada al otoño en el Escabas,  y nos disponemos a emprender la bajada desde el Calar del Sumidero.

Nuestro gozo en un pozo, de repente nos topamos con esta señal. Llevamos 8 km de ruta en constante ascenso, y según nuestros cálculos nos quedan unos 4 ó 5 km de bajada hasta llegar al punto de partida. pero esta señal es incontestable.

Pues nada, otro día en que los planes se truncan. Visto lo visto, y el constante trasiego de vehículos que veníamos observando durante el ascenso, decidimos lógicamente darnos la vuelta. Hoy no tenemos escapatoria, tenemos que desandar lo andado, con el único consuelo de que ahora todo es descenso. 

Al final,  lo que hubiesen sido 12, se convirtieron en 17 Km. por camino eso sí, a salvo de zarzas y espinos, con lo que el caminar se hace más sencillo, a la par que monótono.  Pero da igual, cada día es una aventura y todas suman. Al final unos tercios reparadores y todo arreglado.

Animarse a recorrer los Senderos de Cuenca, que no os dejarán indiferentes!!!!


Hasta pronto!!!


 

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