Las Catedrales en Uña, con nieve.

Sábado, 2 de Diciembre de 2017.


Entramos en Diciembre y volvemos a salir de ruta, esta semana nos ha visitado el frío, y nos ha dejado una fina capa de nieve que se ha congelado. Hoy no voy con el equipo titular, teníamos prevista una salida con los amigos de Cuencaminando, para enseñarles Las Catedrales, y han tenido una suerte loca, vamos a recorrer este paraje con nieve. En Septiembre ya hicimos esta misma ruta, en una mañana primaveral, a principios de Otoño. Podemos recordarlo en este enlace Las Catedrales.

El caso es que no tenía previsto hacer entrada de esta ruta, por no repetir, pero como el paisaje nevado no abunda en nuestras salidas, pues no dejaremos pasar la ocasión de disfrutar de estas imágenes. Ya sabéis lo que decimos siempre, las rutas y parajes hay que verlos en todas las estaciones del año, cada día es diferente.

Estos días de hielo y nieve, hay que tener mucho cuidado tanto en las carreteras, como durante la ruta en cuestión, hoy vamos a subir a los bordes de La Muela, no es cuestión menor, si nos acercamos mucho al abismo podemos resbalar, la piedra está helada y nos puede dar un susto. Así que lo dicho, mucho cuidado estos días.

Con los vehículos estacionados en Uña, empezamos la ruta de hoy. Para abrir boca una tarta de manzana gentileza de Valentín, mas fresca que na, y salimos caminando.



La laguna nos recibe de esta guisa, el hielo de esta semana se ha cubierto con la fina capa de nieve caida.

Los coches aparcados debidamente, la tarta en la barriga, empezamos a caminar.

No por repetida, esta imagen deja de ser diferente cada mañana.

Como vemos, la nevada ha sido muy tímida.


Apenas se intuye en los bordes de La Muela.

Esta ruta siempre la empezamos por el canal, recién restaurado este tramo, hoy se ha teñido de blanco.

Hay que decir que la nieve en algún punto estaba helada, mucho cuidado con los resbalones.

Nos situamos sobre el puente del Arroyo de la Madera. Abajo vemos el arroyo casi helado en este punto.

Con sus aguas cristalinas.

¡Como cambian los paisajes con las estaciones!

Este es el arroyo de La Madera, bajando desde las Catedrales, congelado.
Seguiremos por el canal, hasta el primer túnel que encontramos cerrado, las vistas del cañón del Jucar desde aquí son muy buenas, y hoy con nieve mucho mejor.

Parecen milhojas.

Estamos muy cerca del túnel cerrado, y daremos media vuelta.

Con unos tímidos rayos de sol, damos la vuelta hasta el puente del Arroyo de la Madera, desde allí cogemos la senda de subida a Las Catedrales.

De nuevo en el Arroyo, con sus aguas congeladas.

Dejamos el puente, hoy no bajamos a las pozas por lo resbaladizo del firme.

Enseguida nos ponemos en la senda de Las Catedrales. Barruntamos la hora del almuerzo, pero hay que buscar abrigo del ligero viento que tenemos.

Pero antes nos asomamos a la cueva del Tío Manolo.

Nos encontramos ya en el rincón de Las Catedrales, los pinos en primer plano, comidos por la procesionaria.

El cielo parece abrirse.

Nosotros vamos a parar un rato a la entrada de Las Catedrales para reponer fuerzas.

Ahí tenemos las escaleras mecánicas a tracción animal.

Los desprendimientos han formado estas cuevas, que hoy con nieve en la puerta, nos dan cobijo.

Continuamos nuestra marcha hacia La Muela.


Y enseguida nos ponemos en lo alto de los bordes, hoy nos reciben con un leve manto blanco.

Tomamos dirección hacia la entrada de La Raya, siguiendo todo el borde de los cortados, hoy nos separamos un poco para evitar sustos.

Allí abajo vemos el puente sobre el arroyo de La Madera.

Arriba el vuelo libre del buitre leonado.

Y delante de nosotros empieza a aparecer la localidad de Uña.


Las rocas en esta Muela son caprichosas, nos encontramos estas buscando su encaje.


Y la laguna, hoy rodeada de chopos desnudos que nos permiten apreciar la zona ajardinada del entorno.

La laguna empieza a congelarse, a ver si siguen los hielos y la vemos completamente cubierta de blanco.

Unos tímidos rayos de sol iluminan la Raya.

Desde el puntal de San roque, tenemos una buena panorámica de la vega del Jucar, flanqueada por el puntal de Peña rubia aquí a la izquierda, a continuación alcanzamos a ver Cabeza Gorda al fondo y  La Modorra, y un poco más a la derecha el puntal del Cuerno, y el rincón del Juez.

Con un poco de Zoom, Peña Rubia, Cabeza Gorda y Modorra.

La mañana avanza, estamos ya en la entrada a La Raya.

Nos metemos en estos callejones de roca y Buje.

Con las piedras heladas en el fondo.

Y aparecemos frente a La Laguna. Ahora bajamos rápidamente por el sendero en busca  de los tercios de rigor, que a pesar del frío de la mañana, nos los vamos a tomar igual.


Pues lo dicho, al final una buena mañana de senderismo, disfrutando de la nieve y la buena compañía. Terminamos en Uña con unos refrescos y rematamos en Cuenca echando la arrancadera. 


Hasta pronto!!!






Barranco de Santa María, Villalba de la Sierra.

Domingo, 26 de Noviembre de 2017.




Estamos a finales de Noviembre, hoy teníamos prevista una ruta diferente, pero de vez en cuando cambiamos sobre la marcha y una vez más ha merecido la pena. Teníamos pendiente remontar el barranco de Santa María, en Villalba de la Sierra, siempre que pasamos por aquí ha sido por el sendero de la Piedra yunque, pero nunca nos habíamos parado a recorrer el laberinto de callejones que podemos ver en este barranco. Cuando pasamos por el sendero, apenas a cincuenta metros, tenemos un verdadero entramado digno de ver.

Aparcamos los vehículos en el carril de entrada a los túneles de Villalba, y junto a la carretera nos metemos de lleno al barranco de Santa María. Este barranco baja normalmente seco, únicamente veremos agua en épocas de lluvia, va a ser difícil verlo con agua este año. Lo que si vamos a encontrar son zarzas y espinos a mansalva, únicamente los callejones que limpiaron para la carrera de montaña de Villalba, están transitables sin pinchos, el resto es más áspero. Pero estamos acostumbrados a ello, luego unos días de "despinche" y listos para la próxima.




Finales de noviembre y todavía tenemos colorido otoñal.

Desde la carretera de Villalba a Uña, nos asomamos al barranco.

Y nos metemos en él.

Empezamos a remontar, hay pequeños estrechamientos que salvamos sin problemas.

Y tramos mas abiertos, es un barranco fácilmente transitable, a pesar de los espinos.

De vez en cuando aparecen pocejas con agua de algún chaparrón reciente.

Los robles están en todo su apogeo otoñal.

En el centro de la imagen intuimos la senda por la que baja el Pr de la piedra Yunque, luego haremos la bajada más rápida por ella.

Seguimos remontando roca.


Estamos cerca del Lapiaz donde encontraremos los laberintos de roca, de momento los pozos son algo más grandes.

Llegados a este punto, no podemos seguir por el cauce, una poza con agua delante de aquel escalón, nos impide el avance.

Nos hacemos la foto de familia de esta mañana, estamos en un rincón de gran belleza.

Tendremos que volver cuando las aguas recuperen este cauce.

Salimos del cauce para continuar ascendiendo y buscar un nuevo paso.

Desde la parte de arriba de las rocas esta es la vista del fondo del barranco.


Empezamos a ver parte de los callejones que se formaron en este Lapiaz, a base de erosión.

El caso es que nos tenemos que volver a meter ahí abajo, entre callejones y espinos.

En este punto, mas o menos mitad de la ruta que llevamos hoy, hacemos una parada para almorzar, hoy no se trata de hacer una ruta larga, si no de explorar y disfrutar de este paraje bastante desconocido. Buscamos un lugar al sol, va entrando la mañana y tenemos un día casi primaveral, sin viento, con lo que el sol empieza a calentar.


Después de la parada, volvemos de nuevo al cauce.

Y nos encontramos con pasos imposibles sin medios de escalada, solo podemos imaginar el paso del agua por estos saltos.

Y encontramos también parte de la fauna autóctona, asociada al barranco.  jijiji.

Salimos de nuevo, para encontrar otro paso.

Lo encontramos, estamos ya en el laberinto de callejones por el que pasa la carrera de montaña de Villalba.

Pero antes hay que hacer un poco el trepa!!!

Nada insuperable, con cuidado vamos subiendo hacia los laberintos.


Van apareciendo callejones.

Y arcos rocosos.

Cruzando el arco nos metemos en los callejones, que a partir de aquí están limpios de vegetación espinosa.

Alguno con pinos.

Este con desprendimientos.

Otros se estrechan impidiendo el paso.

Y desde luego que se prestan a la fotografía.


Por este gran pasillo, salimos del laberinto de callejones.

Estamos en el punto en el que, al barranco de Santa María, se unen el de La Casilla y el de El Covacho de la Parra. Es aquí donde abandonamos el barranco, para volver al punto de partida, esta vez por el sendero Pr- Cu 33. En un momento nos ponemos de vuelta en los coches.



Salimos al camino, vemos ahora desde lo alto los callejones que hemos recorrido.


Y hacia arriba, el barranco de La Casilla.

Por la senda caminamos a buen ritmo, los tercios nos esperan en Villalba.



A pesar del otoño tan seco, el monte nos ofrece estos colores propios de la fecha.

A la vuelta del collado, tenemos ya la carretera y nuestro punto final de la ruta.

Un poco de umbría y fin del trayecto.


Hoy no se trataba de hacer kilómetros, hoy queríamos pasar la mañana recorriendo este singular paraje, tan cercano como desconocido. Al final ha salido una ruta curiosa y entretenida, con sus sorpresas y sus enganchones, como debe ser en cualqier barranquete que se precie.

Hoy no tenemos enlace al trazado de la ruta, pero mirando el mapa no tiene pierde!!

Hasta pronto!!!