Alto de gamelloncillos.

Domingo, 12 de Octubre de 2.014.


Este Domingo teníamos previsto subir a alguna cumbre de altura, en la sierra de Tragacete, junto al cerro de la Bandera que ya coronamos anteriormente, os dejo el enlace a esta ruta: Cerro de la bandera. En esta zona hay varios picos rondando los 1.800 metros, ya estuvimos también en la peña del halcón, otra gran ruta, preciosa: Peña del halcón.

Hoy se trata de subir a Gamelloncillos y la peña del horno muy cerca de Huélamo. La cuestión es que de vez en cuando la climatología y los medios técnicos nos condicionan y las rutas no salen según lo previsto.

Amaneció un día típicamente otoñal, con sus nubes bajas y un poco de viento, amenazaba lluvia. Pero eso no es problema, ya estamos deseando disfrutar de estos ambientes húmedos que envuelven al monte.

El caso es que al llegar al arroyo de la halconera, donde comienza nuestra ruta a pie, la niebla cubría las cumbres y los dispositivos GPS no recibían señal de satélite. Total que comenzamos a ascender por el citado barranco, en medio de la niebla que aunque no era demasiado densa no nos permitía coger referencias de las cumbres.

Nuestro primer objetivo era el Gamelloncillos con sus 1.765 metros de altitud, pero nos desviamos un poco del trazado, cuando por fin pudimos tener señal GPS nos dimos cuenta de que nuestros pasos se dirigían al collado del aire, muy cerca del cerro de la bandera.

A todo esto el panorama era una maravilla, con la niebla dándole ese toque a la mañana.
 
Con niebla hay que extremar al atención para no despistarse demasiado.

 
 


Por fin coronamos las cumbres de esta sierra de Tragacete, nos dejamos el cerro de la bandera a un lado y nos encaminamos por la cresta que aquí se forma hacia el gamelloncillos, no sin antes hacer nuestra parada obligada para reponer fuerzas.
 
 
En la cumbre la niebla se hizo algo más densa, y hacía un fuerte viento.

 
 
Menú típico senderista.

 
 
Con esta humedad los colores se realzan.

 
 
 
 
Los enebros recogiendo la humedad de la niebla.

 
 
 
Que mañana tan serena!!!

Tras un momento de descanso continuamos la caminata, con algún contratiempo más.
 
 
Decía yo al hacer la foto....... y este que mira si no se ve nada!!!!

 
 
 
Pues el caso es que salió monte abajo como alma que lleva el diablo en busca de su sombrero que le fue arrebatado por una fuerte racha de viento. 

El sombrero desapareció sin dejar rastro, y hemos quedado emplazados a repetir la ruta en busca de la prenda cuando las condiciones sean más favorables.

Nosotros continuamos entre las roca y los pinos, llegamos al gamelloncillos y pusimos rumbo de vuelta al punto de partida, descendiendo por una suave loma tras unos ciervos en plena berrea que no se dejaron fotografiar.
   
 
Que ganas teníamos de encontrar una mañana así de otoñal!!!

Y como buena mañana de otoño no podían faltar los preciados níscalos que salían a nuestro paso.

 
 

 
 
Tan frescos!!!
 
 
El caso es que con unas cosas y otras no pudimos asomarnos a la peña del Horno y la peña Rubia, la mañana estaba ya avanzada y no nos quedaba tiempo, tendremos que volver, completar este recorrido que hemos dejado inacabado, y buscar el sombrero perdido.
 
Os dejo el enlace al trazado y perfil de esta ruta:
 
 
 
Hasta pronto!!!


Dehesa de los olmos.

Domingo, 5 de Octubre de 2.014.

Poco a poco va entrando el otoño, y con él llegan  contrastes de colores y aromas.
 
Este domingo hemos escogido esta ruta para comprobar como va avanzando lo de los colores, pero como la naturaleza es tan caprichosa nos ha regalado un avance de temporada setera.
 
Al final ha resultado un bonito paseo por prados y cañadas, dejamos el vehículo cerca de la covacha del agua, y por la cañada espinosa caminamos rumbo a la casa de los olmos.
 
Enseguida nos dimos cuenta de que la temporada de hongos, a pesar de las escasas lluvias estaba deseando comenzar.

Primeros síntomas de otoño, con su rocío y todo.


Unos champiñones silvestres, que aquí se crían que da gusto.


A pesar de que las setas están deseando brotar es fácil comprobar en las imágenes que el terreno está falto de humedad, todavía no se ve el verdor típico de esta zona en otoño.



Aquí falta mucha agua.

Ahí vemos los riscos del puntal de cachorros.
Desde aquí ya podíamos divisar uno de nuestros objetivos de la mañana, la extensa masa de Arces y sus otoñales tonos rojizos que en este lugar abundan como en ningún otro punto de la sierra. Pero a pesar de que ya van cambiando el verde, todavía no los encontramos en todo su esplendor.
 


Un enorme ejemplar verde verde.


Al fondo se atisba el arroyo de la dehesa.

Van apareciendo tonos rojizos.

De todas formas este paseo merece la pena, en cualquier época del año.
 
 



Tirando de zoom ya divisamos las ruinas de la casa de los olmos.






Dejamos la zona de los arces y nos encontramos con pinos, robles, acebos, y un poco más adelante grandes sabinas. 



Los viejos robles con sus nudos.


Que formas tan caprichosas.

Y este acebo con más frutos que hojas.

Bajo estas ramas paramos a tomar el almuerzo, que no fue de bellotas precisamente.

Una mirada hacia atrás.

Muy cerca ya de la casa de los olmos nos encontramos con esta gran sabina, a saber los otoños que ha contemplado.

Para hacernos una idea.

Con su rama trono y todo.
Y por fin llegamos a otro bonito rincón, que ya visitamos a comienzos de marzo tras unos días de intensas lluvias, os dejo un enlace para que podáis ver este rincón en todo su esplendor, Cascada del trabaque. 

Esto con agua no parece lo mismo.



Que pena que estas construcciones se pierdan.

Es muy triste comprobar como se está dejando morir todo este patrimonio de la serranía, en todas nuestras rutas vemos con impotencia como la mayoría de construcciones antiguas están desapareciendo. Con lo bueno que sería disponer de una gran red de albergues o refugios en la sierra que poder utilizar en rutas y travesías por ella.
 
Seguro que con un poco de voluntad se podrían recuperar muchas de estas casas abandonadas, y con pequeñas inversiones devolverlas a la vida.







Y después de contemplar un rato estos paisajes pusimos rumbo de vuelta, en un trazado prácticamente directo hacia el coche, la mañana avanzaba y nos habíamos entretenido mucho con tanto que ver.
 
 
En el siguiente enlace tenéis el trazado y perfil de esta ruta:
 
 
Hasta pronto!!!!!

Hoz del moro

Domingo, 28 de Septiembre de 2.014.


Este domingo hemos vuelto a la zona de Portilla para conocer un poco mejor el barranco de la hoz del moro. En el comienzo del otoño, y antes de que las lluvias hagan intransitable este tramo del barranco, nos aventuramos a remontarlo desde prácticamente su desembocadura en el río Villalbilla.
 
En esta ocasión no hemos empezado en el conocido sendero de pequeño recorrido que tantas veces os hemos mostrado, si no que buscamos el tramo más bajo del barranco, por una pista de buen firme que sale junto a la gran fuente en el pueblo, comenzamos a caminar por parajes de pintorescos nombres según los mapas: "covacho piches", "el viso", "las morcellas", está visto que todo tiene su nombre.
 
Desde un pequeño alto, el de las morcellas, divisamos el cauce bajo del barranco y comenzamos a remontarlo.
 
En su inicio es bastante accesible, pero enseguida se encajona en tajos calizos.
 
 



El otoño se va dejando sentir.
En este tramo todo es piedra, con sus saltos y pozas a los que lentamente van llegando las aguas otoñales.



Claro está que por aquí en época de lluvias el paso es imposible.


La erosión de la piedra caliza nos enseña pequeñas cuevas y formaciones curiosas, en las dos siguientes imágenes tenemos la cueva en una orilla y en la otra una piedra como si se la hubiesen sacado a cuajo.



Es como si hubiesen sacado esa piedra de la cueva.


Poco a poco se va estrechando el paso, lo que nos obligaba a bordear y subir por las empinadas laderas, para volver al cauce a contemplas las pozas y sus remansadas aguas.



Por ahí no se podía seguir.

Nos sentamos a contemplar tan singular paraje.

En la parte alta de la imagen podemos ver el estrecho del callejón, un paso inaccesible que nos obligó a subir en busca del sendero pr que comunica con Las majadas.


Estrecho del  callejón, ¿por donde pasamos?


Entre piedras subimos en busca de la senda.


Con estas vistas del barranco paramos para dar un bocado y un traguete de vino.

Arce en pleno esplendor otoñal.



Desde aquí el resto de la ruta lo podéis ver en el siguiente enlace en busca del tendido eléctrico.

Sin novedad terminamos a medio día tomando los refrescos pertinentes.
En el siguiente enlace tenéis el trazado y perfil de esta ruta:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7894607


Hasta pronto!!!!!!